Una de las preguntas técnicas más frecuentes que recibimos es por qué los barcos cebadores tradicionales se quedan en 150-200 metros y nuestro sistema llega a los 500 m reales. La respuesta no es una sola cosa — son tres decisiones de diseño que se acumulan.
1. La frecuencia importa más de lo que parece
Los mandos RC clásicos de carpfishing trabajan en 2,4 GHz, la misma banda que el Wi-Fi de tu casa, los routers de los pescadores cercanos, los drones y mil aparatos más. En una orilla con varios pescadores, las interferencias son constantes y reducen el alcance efectivo. Nuestro sistema opera en 868 MHz, una banda dedicada con muchísimo menos tráfico — la señal no compite con nada habitual del entorno de pesca.
2. Antena dedicada en barco + orilla
Una sola antena bien situada hace más que dos antenas mal colocadas. El nuevo hardware Nuntius lleva una antena dedicada en el barco y otra en la orilla (montada sobre el repetidor o sobre el mando Skydroid G20). El emparejamiento está calibrado de fábrica para esa pareja exacta de antenas — no se delega en la suerte del genérico.
3. Arquitectura unificada (un solo módulo, no dos)
Hasta ahora autopilot y sonda eran dos sistemas separados, con dos cajas, dos antenas y dos pares de protocolos compitiendo. La nueva placa unificada Nuntius lleva autopilot y sonda en una sola electrónica, con una sola gestión de radiofrecuencia. Resultado: menos interferencias internas, más potencia útil hacia el receptor, mejor estabilidad de señal.
¿Por qué «500 m real» y no más?
En condiciones de laboratorio con línea de vista perfecta y sin nada en medio, el sistema podría ir más lejos. Pero el carpfishing real tiene árboles, juncos, vegetación y curvatura de la orilla. Los 500 m reales son la cifra honesta, validada en jornada — la que damos en garantía. Si alguien te promete 3 km en un barco cebador de carpfishing, pregúntale por la jornada concreta donde lo probó.